Introducción

Conocida y consumida desde tiempos prehistóricos, la nuez tiene orígenes muy diversos, desde el Este Asiático al Sudeste de Europa y el Norte y Sur de América. Existen más de quince variedades de la familia de las Juglanáceas, pero la más apreciada es la Juglans Regia, denominada nuez persa o inglesa. Los griegos la llamaban kara (cabeza) por su parecido con el cerebro humano. Los romanos la consideraban el alimento de los dioses mientras que todos los antiguos coincidían en asociar las nueces con salud y buena memoria.
El origen de la nuez está en un árbol de madera de alta calidad: el nogal. El fruto seco y maduro del ‘Juglans regia’, nombre científico del nogal, es precisamente la saludable semilla de la nuez. En España, el nogal se localiza sobre todo en las zonas bajas del norte y en las montañas del sur de la Península. La nuez madura entre los meses de agosto y octubre, siempre y cuando contemos con un clima templado y ligeramente húmedo.

La cuna del nogal aún genera controversia entre los expertos puesto que algunos señalan a Persia y el Cáucaso como puntos de partida y otros conceden al árbol del nogal nacionalidad oriental. Existen autores que admiten la introducción del nogal en el Viejo Continente a través de Grecia y, a partir de ahí, a todos los bosques templados europeos. También podemos encontrar nogales al otro lado del océano, en América del Norte.

Consumidas desde hace miles de años, las nueces tienen un enorme aporte energético, como casi todos los frutos secos. Estos alimentos son, además, fáciles de combinar y preparar.
Ricas, energéticas y muy decorativas, las nueces son los frutos de un árbol denominado nogal. Recubiertas de una cáscara dura, su interior y parte comestible tiene el aspecto de un pequeño cerebro humano. Se utilizan frecuentemente como ingrediente para múltiples salsas; como parte de relleno de carnes y aves; acompañando queso, miel y, por supuesto, a solas, a modo de tentempié. Porque, aunque parezca mentira, este pequeño alimento es una potententísima fuente de energía.

En efecto, las nueces aportan proteínas, grasas e hidratos de carbono. Pero hay que tener cuidado en la cantidad que se consume, ya que contienen una enorme cantidad de calorías, nada menos que 600 por cada 100 gramos, casi la mitad de las que se requieren en una dieta de adelgazamiento. Hay que aclarar, sin embargo, que esas grasas son del tipo insaturado.

De hecho se ha demostrado que consumir diariamente 85 gramos de nueces, si éstas se utilizan en lugar de las grasas saturadas como parte de una dieta con bajo contenido en grasa, disminuye el colesterol en sangre. Y, por lo tanto, reduce el riesgo de padecer enfermedades cardíacas. Algo parecido sucede con la mayor parte de los frutos secos, familia a la que pertenecen las nueces. Los frutos secos se consumían hace miles de años, ya que constituían un alimento básico de los pueblos cazadores-recolectores. Y es que son alimentos muy nutritivos y que carecen de preparación. Aunque la cantidad de materia grasa y calorías varían según la especie, la mayoría de ellas contienen más de 550 calorías por cada 100 gramos. Por el contrario, las castañas sólo contienen 170 calorías en ese mismo peso.

Su valor nutritivo no acaba ahí. Los frutos secos proporcionan vitaminas del complejo B, fósforo, hierro, cobre, potasio y proteínas (entre tres y diez gramos), lo que equivale a comer algunos de los nutrientes que se obtienen de los animales. Esa es la razón de que sea uno de los alimentos básicos en las dietas vegetarianas, a pesar de que sus proteínas no son de la calidad de las de origen animal, ya que no contienen todos los aminoácidos que necesita el organismo para producir sus propias proteínas.Si se comen crudos, los frutos secos, además, proporcionan una buena cantidad de vitamina E. Este ingrediente se pierde cuando se tuestan.


Composición y efectos saludables

Composición nutricional de la nuez

Contenido calórico (kcal) 674.0
Proteínas (g) 14.5
Carbohidratos (g) 11.1
Fibra (g) 5.9
Contenido graso total (g) 63.8
Ácidos grasos saturados (g) 5.2
insaturados monoinsaturados (g) 11.6
poliinsaturados (g) 44.2
Colesterol (mg) 0
Vitamina E (mg)* 2.92
Fitoesteroles (mg)* 72.0

Valores expresados en % en peso (g/100 g de alimento).
Favier JC, Ireland-Ripert J, Toque C, Feinberg M. Répertoire général des aliments. Table de composition. INRA Ed, 1995
* USDA. Nutrients in 100 g of tree nuts, 2002.


Calorías saludables

Por cada 100 gramos de nueces crudas estaremos aportando a nuestro organismo 660 calorías, así pues hay que comerlas siempre con moderación. Las nueces, tal y como señalan los médicos y expertos en nutrición no ‘engordan’ por sí solas, es decir, no tenemos por qué suprimirlas de la dieta dejándonos llevar por esta falsa creencia, sólo que si las comemos, tendremos que vigilar el resto de alimentos grasos que ingerimos en el día para no superar las exigencias calóricas diarias de nuestro organismo. El catálogo de vitaminas y minerales que poseen las nueces nos aporta grandes y saludables ventajas.

Su contenido en vitamina B es recomendado en momentos de fatiga física o convalecencia y también resultan perfectas para personas que sufren estados depresivos. Igualmente, la vitamina B6 de las nueces puede ser un increíble reconstituyente durante el síndrome premenstrual.

En la dieta de los ancianos, las nueces colaborarán en la prevención de la osteoporosis, mientras que las embarazadas que consuman un puñado de estos frutos, estarán ayudando a que el feto crezca correctamente. Sirven igualmente de método de prevención en el desarrollo del cáncer, en la reparación de las pieles poco hidratadas, en la cura del insomnio o como refuerzo de la atención y la memoria.
En caso de estreñimiento, hay que contar con las nueces como fuente de fibra, reguladora por excelencia del tránsito intestinal. La nuez contiene la esencial vitamina C, pero en un porcentaje simbólico. Otros nutrientes importantes y que forman parte de las nueces son el ácido fólico, el fósforo, el potasio, el selenio, el cobre el calcio, el magnesio y la vitamina A.

El 90% de las grasas de la nuez son insaturadas; contiene ácidos grasos poliinsaturados esenciales Omega 3 y Omega 6 que reducen el nivel de colesterol de la sangre y protege de enfermedades del corazón. Estos ácidos grasos diferencian las nueces de los otros frutos secos y de la mayoría de los alimentos. La proporción entre ácidos grasos saturados y poliinsaturados que contiene la nuez es de 1 a 7, proporción difícil de encontrar en otros alimentos naturales. Su consumo diario, en sustitución de grasas saturadas, reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Es el fruto seco más saludable para el corazón. Contienen cantidades considerables de ácido alfalinolénico (6,8% del contenido graso), relacionado con la disminución del colesterol.

Las nueces son una interesante fuente de proteínas de origen vegetal, con un importante contenido de arginina relacionada también con la prevención de enfermedades cardiovasculares. Las nueces se consideran un importante antioxidante gracias a su contenido en vitamina E, que previene del envejecimiento, de ciertos tipos de cáncer y de enfermedades cardiovasculares. Aportan cantidades apreciables de vitaminas B1 y B6 que favorecen el buen funcionamiento de los músculos y el cerebro.
Las nueces proporcionan minerales como el cobre, el zinc, el potasio, el magnesio y el fósforo. Las nueces son ricas en fibra, que beneficia el tránsito intestinal y previene varios tipos de cáncer, como el de colon.

Por tanto, las nueces estarían recomendadas en personas con afecciones cardíacas y en personas con riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares como colesterol elevado en sangre, hipertensión arterial, diabetes y personas con antecedentes familiares. Además, dada la elevada prevalencia de enfermedad cardiovascular en las sociedades industrializadas son una buena recomendación para la población general como prevención de cara al futuro.
Las nueces también están recomendadas en los vegetarianos, dado su elevado aporte en proteínas. Además, son una fuente importante de ácidos grasos omega 3, cosa interesante para todos aquellos vegetarianos que no consumen pescado, fuente alimentaria animal más importante de este tipo de ácidos grasos.

Las nueces resultan un delicioso complemento de helados, postres, ensaladas, salsas, pasta, queso y membrillo. También son empleadas en panadería, pastelería, en la elaboración de distintos preparados alimenticios como el chocolate y las golosinas, aceite de nueces y como acompañamiento en distintas recetas culinarias.
Es uno de los alimentos más cardiosaludables y eso está demostrado. Recientes estudios dejan latente que su presencia diaria es muy recomendable para nuestra salud. Su valor se debe principalmente a su contenido en ácidos grasos poliinsaturados, omega-3 y omega –6 que contribuye a la reducción del colesterol.

Los ácidos grasos omega-3 de las nueces son de la misma familia que lo del pescado azul, y son muy estudiados por sus efectos beneficiosos sobre las grasas y el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, para poder disfrutar de sus beneficios sólo pueden obtenerse mediante su consumo habitual, como parte de una dieta sana y equilibrada.
La presencia del omega- 3 en la sangre pueden también contribuir a reducir la presión arterial, la inflamación vascular, la adhesión de las plaquetas, y favorecerá que no se formen plaquetas que puedan obstruir las arterias. Esta demostrado que la presencia de ácidos grasos esenciales en la sangre disminuye el riesgo de obstrucción de las arterias y de ataque cardíaco repentino en un 70%. Pero sus virtudes no se terminan aquí, su ingesta representa un aporte de fósforo, hierro, calcio, magnesio, potasio y cobre.


La nuez, energía al instante

Aunque afortunadamente pueden consumirse todo el año, los frutos secos se suelen identificar más con los meses fríos. Se denominan así, por el bajo contenido en agua (menos del 50%), lo que permite prolongar su conservación. Es tan grande el valor calórico que contienen, que viene estupendamente a nuestro cuerpo, esa energía que ofrecen al instante. Porque como dice el sabio refranero si en cualquier mes es buena la nuez, ahora en invierno es todavía mejor.
La palabra nuez, que procede del latín nux es constante desde los orígenes del idioma español, puesto que aparece ya en Gonzalo de Berceo.

Pero según Plinio el Viejo, la nuez procede del Asia Menor, a donde llegó de Persia, siendo introducido después en Italia. Es el fruto seco más nutritivo, interviniendo en las tres funciones básicas del organismo: Plástica, energética y reguladora. Considerado como uno de los frutos reyes entre los oleaginosos, destaca por su contenido en proteínas e hidratos de carbono, además de un 60% de aceite.En la cocina cada vez es más utilizada sobre todo en ensaladas compuestas o en preparaciones de aves. Simplemente solas son estupendas. Pero además también son un ingrediente excelente para postres. Dan vida a famosas tartas y son producto básico de algunos turrones. Con miel, es una auténtica delicia, especialmente si está caramelizada.


Reducción del Riesgo Cardiovascular

Según un estudio realizado en el Hospital Clínic de Barcelona, en colaboración con la Facultad de Farmacia de la Universitat de Barcelona y la Universidad de Loma Linda, y publicado en la prestigiosa revista Annals of Internal Medicine consumir nueces a diario ayuda a reducir hasta un 11% el riesgo cardiovascular.
Hasta ahora la dieta mediterránea era considerada como una de las más beneficiosas del mundo a la hora de prevenir las enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, un estudio realizado en el Hospital Clínic i Provincial de Barcelona, en colaboración con la Facultad de Farmacia de la Universitat de Barcelona y la Universidad de Loma Linda (California), ha llegado a una interesante conclusión: el beneficio es aún mayor si diariamente se añade a la dieta un puñado de nueces en sustitución de determinados alimentos. Según se ha observado, el riesgo de enfermedad coronaria podría reducirse hasta un 11%. El estudio aparece publicado en la prestigiosa revista médica Annals of Internal Medicine en el número del 4 de abril del 2000.

El estudio ha sido realizado por el Dr. Daniel Zambón y un equipo de investigadores de la Sección de Lípidos del Hospital Clínic, dirigidos por el Dr. Emili Ros, y ha contado con la colaboración del Dr. Juan Carlos Laguna, de la Facultad de Farmacia de la Universitat de Barcelona, y del Dr. Sabaté, de la Universidad de Loma Linda (California). La investigación se ha llevado a cabo con 49 hombres y mujeres de edades comprendidas entre los 28 y los 72 años con cifras altas de colesterol en sangre.
Durante 6 semanas, la mitad de los participantes en el estudio siguieron una dieta mediterránea clásica, en la que el aceite de oliva era la grasa culinaria principal. Mientras, la otra mitad consumía una dieta similar pero en la que una parte del aceite de oliva y otras grasas de los alimentos había sido sustituida por nueces -de 8 a 10 al día. De este modo las dietas eran similares en calorías y nutrientes y se diferenciaban solamente en el tipo de grasa.

Cómo era de esperar, la dieta mediterránea redujo las cifras de colesterol de forma significativa. Sin embargo, al añadir las nueces el resultado fue aún mejor. El colesterol total se redujo en 11 mg/dl (4.1%); el colesterol LDL o “malo” un 5.9%; y la Lipoproteína (a), otra fracción conteniendo colesterol de la sangre que es perjudicial, un 6.2%.
Según el Dr.Ros, “al añadir nueces a la dieta mediterránea se observó una reducción del riesgo de sufrir una enfermedad coronaria que podría estimarse en un 11%, ya que por cada mg/dl de disminución del colesterol se reduce en un 1% el riesgo cardiovascular”. Este beneficio podría ser aún mayor si se introducen las dietas en la dieta típica de los países occidentales como sustituto de alimentos ricos en grasas saturadas, como la mantequilla, lácteos enteros, productos de bollería, etc. Este tipo de grasas es la que más aumenta las cifras de colesterol.
El estudio realizado en el Hospital Clínic demuestra también lo fácil que es introducir las nueces como un componente más de la dieta. De hecho, los participantes en la investigación recibirían este producto a diario y en crudo en sus propios hogares, y lo consumían en ensaladas y como postre o aperitivo.

Las nueces han atraído el interés de los investigadores ya que son particularmente ricas en ácidos grasos poliinsaturados. Además, la relación entre grasas poliinsaturadas y saturadas es de 7 a 1, una proporción muy buena y difícil de encontrar en otros alimentos naturales. Las nueces contienen también una cantidad importante de ácido alfa-linoléico (un ácido graso de la serie omega-3, como los del pescado), que podría tener otros efectos preventivos cardiovasculares.

Los conocimientos actuales sobre las causas del infarto señalan que la alteración fundamental ocurre en las arterias coronarías que sufren un proceso de degeneración parietal con depósito de grasa, en concreto de colesterol en su superficie hasta llegar a obliterarse, esta alteración se conoce como arteriosclerosis o ateromatosis. La ateromatosis coronaria se inicia en épocas muy tempranas de la vida y su desarrollo puede verse acelerado por una serie de factores que conocemos como factores de riesgo coronario, como son el tabaco, la hipertensión, y más concretamente la hipercolesterolemia. A más colesterol en el plasma mayor riesgo de sufrir un infarto.
Actualmente sabemos que el colesterol se distribuye en una serie de partículas que lo transportan por la sangre hasta su destino metabólico. La fracción denominada LDL es la que se asocia directamente con el riesgo cardiovascular, mientras que la denominada HDL es protectora. Además hay otras fracciones como la Lp(a) que también incrementan el riesgo coronario. Disponemos de estudios que nos indican que la ingesta de frutos secos favorece un perfil lipídico saludable, es decir, disminución de colesterol LDL y aumento de HDL.
Sabaté J et al (4) mostraron que la ingesta de nueces, realizada por un grupo de 18 voluntarios durante 4 semanas, se asociaba a un descenso del colesterol LDL de un 15 % y aunque también se produjo un discreto descenso de HDL, la relación LDL/HDL mostró un cambio favorable.
Recientemente se ha podido demostrar que las dietas vegetarianas, en las que las grasas se aportan en gran parte en forma de frutos secos, administradas a pacientes que han sufrido un infarto de miocardio mejoran la esperanza de vida de éstos (7). También se ha comunicado que la ingesta de frutos secos induce descensos moderados de Lp(a) (8).

El mecanismo del efecto hipolipemiante de los frutos secos parece recaer en la composición en ácidos grasos (AG). Los AG saturados elevan el colesterol, mientras que los poliinsaturados (linoleico) descienden el LDL y el HDL. Los monoinsaturados (oleico) descienden el LDL y no modifican o incluso elevan el HDL. Los frutos secos como la almendra y la avellana son auténticas cápsulas naturales de aceite de oliva dado que el 50% de su peso es ácido oleico, mientras que las nueces son muy ricas en ácido linoleico. Aparte de su acción hipolipemiante hay otros mecanismos pueden asociarse al efecto protector de la ingesta de frutos secos.Actualmente conocemos que el depósito de grasa en la pared arterial depende no solo de su concentración en el plasma sino también de su estado. Modificaciones de los lípidos, y en concreto su oxidación, facilitan su captación por la pared vascular.

Los AG monoinsaturados son resistentes a la oxidación lo que incrementa su perfil cardiosaludable, pero además contienen cantidades importantes del principal antioxidante lipídico natural, la vitamina E. Está fuera del objetivo de esta revisión comentar otros aspectos nutricionales positivos de la ingesta de frutos secos como su contenido en fibra, minerales, etc.

En resumen existen suficientes evidencias científicas que permiten concluir que los frutos secos pueden y deben formar parte de una dieta cardiosaludable.
Otro efecto interesante, recientemente descrito, ha sido que el consumo de nueces no modifica la oxidabilidad de las LDL (8).
A partir de la disminución de colesterol total obtenida como media, un 10%, la reducción del riesgo cardiovascular esperada sería de un 20-25%. Sin embargo, la reducción del riesgo observada es de un 35-50% (2,5,7). Por lo tanto, el riesgo disminuye de forma más importante y una posible explicación implicaría la influencia de otros componentes bioactivos de los frutos secos como la vitamina E, fibra y arginina (5,7).

Nos hacemos eco que investigadores en Estados Unidos han publicado más evidencias que soportan la tesis que alergénicos alimenticios potenciales, entre ellos frutos secos, están insuficientemente etiquetados. Mientras tanto, científicos en Japón revindican que las nueces forman una dieta muy equilibrada y que el ácido alfa-linolénico podría ser la clave. Científicos de la Universidad de Kyushu han concluido que una dieta asiática que incluye un ingesta moderada de nueces, sin ningún incremento en el consumo total de grasa, reduce la concentración de colesterol y modifican favorablemente el suero lipoproteínico y ácido graso en hombres y mujeres japonesas de complexión normal, sin influenciar la oxidabilidad del LDL.

Los investigadores reportan que el LDL “colesterol malo” fue reducido en un 8,9 por ciento en hombres y 10,6 por ciento en mujeres. El colesterol total fue reducido en un 3,8 por ciento en hombres y 4,9 por ciento en mujeres. No hubo ningún cambio significativo en HDL “colesterol bueno”. Los resultados sugieren que el ácido alfa-linolénico en las dietas con nueces parece ser el responsable de reducir el LDL colesterol, particularmente en las mujeres.
El estudio de Kyushu concluye una serie de tres estudios clínicos que estudiaban los efectos del las nueces en la reducción de colesterol de las dietas Occidentales, Mediterráneas y Asiáticas. El informe completo fue publicado en la edición de Julio del 2002 de “European Journal of Clinical Nutrition”.


Reducción del Riesgo de Diabetes tipo 2

La relación entre el consumo semanal de nueces y el riesgo de diabetes es inversamente proporcional: más es menos. Aunque estos resultados se extraen de un trabajo publicado en el ‘Journal of the American Medical Association’ llevado a cabo exclusivamente entre mujeres, todo apunta a que los beneficios de estos frutos secos podrían hacerse extensibles a toda la población.
Los resultados aclaran que las nueces no se deben ‘añadir’ a la dieta sin más, sino que deben sustituir a otros alimentos para evitar que el consumo de calorías se ‘dispare’. En total, se evaluó a 84.000 enfermeras norteamericanas con edades comprendidas entre los 34 y los 59 años durante un período de 16 años. Las mujeres que tomaron unos 28 gramos diarios (el equivalente a las nueces que caben en un puño) al menos cinco veces a la semana tenían cerca de un 27% menos de riesgo de llegar a desarrollar diabetes tipo 2. Si el consumo se limitaba a un promedio de 1-4 veces por semana, el riesgo diminuía un 16% en comparación con quienes no las habían probado.
Aunque los autores de la investigación, pertenecientes al Departamento de Salud Pública de la Universidad de Harvard, admiten que serán necesarios nuevos trabajos para confirmar los beneficios de las nueces en este terreno, los resultados sugieren que las grasas insaturadas que se encuentran en estos frutos secos pueden aumentar la capacidad del organismo humano para utilizar la insulina y regular los niveles de glucosa.

Entre todas las participantes, cada una de las cuales respondió a cuestionarios periódicos sobre su dieta y sus costumbres alimenticias, se registraron 3.206 casos de diabetes. Después de ajustar factores como el nivel de actividad física, el consumo de alcohol y tabaco, la historia familiar de diabetes y el consumo calórico global de cada participante,los autores llegaron a la conclusión de que estos frutos secos podían tener un importante beneficio en la reducción del riesgo de diabetes tipo 2.
Sin embargo, también añaden que las nueces deberían sustituir a otros tipos de alimentos, especialmente carnes o cereales refinados, debido al alto aporte de grasas.

De otra manera, añadir nueces a la dieta sólo redundaría en una considerable ganancia de peso que podría incrementar, precisamente, el riesgo de diabetes tipo 2 y de otras enfermedades coronarias. «Estos resultados no quieren decir que usted deba salir a la calle y comerse una jarra llena de nueces», aclaran. En este sentido, el doctor Rui Jiang, director de la investigación, explica que «para evitar un aumento de calorías, el consumo regular de nueces debería hacerse en sustitución de otros alimentos».

De hecho, las nueces se han considerado tradicionalmente como alimentos ‘que engordan’, debido a la gran cantidad de calorías que tienen. Sin embargo, parece ser que entre sus componentes existen sustancias capaces de aumentar el colesterol ‘bueno’ (o de baja densidad) así como que sus niveles de fibra y magnesio podrían ser también responsables de efectos beneficiosos sobre la insulina. La diabetes tipo 2 afecta ya a 135 millones de personas en todo el mundo y las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud alertan que esta cifra alcanzará los 300 millones en el año 2005. Son muchos los estudios recientes que recomiendan cambios en el estilo de vida como medida preventiva contra la diabetes.

 


Reduccion del riesgo de estreñimiento.

Las nueces ayudan a prevenir el estreñimiento
Sus propiedades se derivan de su alto contenido en fibra, magnesio y ácidos grasos omega-3.
Un reciente estudio realizado por el Hospital Clínic de Barcelona observó que las personas que tomaban nueces a diario evitaban esta patología.

Cerca de 7,5 millones de españoles sufren a diario de estreñimiento, patología que afecta principalmente a mujeres, niños y ancianos. La principal causa de esta dolencia suele ser una mala alimentación derivada de una dieta pobre en frutas, verduras, legumbres, cereales y frutos secos como las nueces. A estos malos hábitos alimentarios hay que añadir también factores de tipo físico, social y emocional, como pueden ser la interrupción de los hábitos normales de vida, el estrés o la falta de ejercicio físico.

Por ello, para prevenir las molestias que se derivan de esta patología, los especialistas en nutrición señalan la necesidad de beber mucho agua y sobre todo seguir una dieta rica en fibra vegetal. Entre los alimentos recomendados por su alto contenido en fibra, se encuentran principalmente las legumbres y los frutos secos. Entre ellos podemos destacar las nueces.

Entre los estudios que demuestran este beneficio de las nueces contra el estreñimiento está el realizado recientemente por la Unidad de Lípidos del Hospital Clínic i Provincial de Barcelona. El estudio llegó a la conclusión de que las nueces ayudan a reducir el riesgo cardiovascular ya que disminuyen las cifras de colesterol en sangre. Sin embargo, los investigadores también observaron que las personas que participaron en este estudio señalaban que durante los meses que tomaron nueces a diario tuvieron una mejoría notable en su tránsito intestinal, y por tanto evitaron el estreñimiento.

En efecto, las nueces son ricas en fibra dietética que estimula el peristaltismo y contribuye a dar más volumen a las heces, condición positiva para facilitar el tránsito intestinal. Su contenido graso también les permite actuar como lubrificantes intestinales. Pero además, gracias a su alto contenido en magnesio estas propiedades se ven incrementadas, pues son de todos conocidas las propiedades del magnesio como favorecedor del vaciado intestinal.
En este sentido, seguir una dieta mediterránea que incluya habitualmente un puñadito de nueces puede ser determinante. Una alimentación que, además de ser muy beneficiosa para prevenir enfermedades cardiovasculares, está considerada como el principal remedio contra distintos trastornos del aparato digestivo, entre ellos el estreñimiento.
A priori el estreñimiento puede parecer una enfermedad de poca importancia, pero a la larga puede encontrarse en ella el origen de complicaciones mayores. Así, por ejemplo, las hemorroides, fisuras, venas varicosas y cánceres. Sin ir más lejos, la mayor comprensión abdominal que debe realizar una persona con estreñimiento podría degenerar en un debilitamiento de los músculos abdominales, provocando en el afectado problemas de incontinencia.

Una comparación realizada entre las costumbres de la población europea y la africana ha revelado que en el caso de las personas de origen africano, habituadas a las dietas ricas en fibra y al ejercicio físico continuado, la duración del tránsito intestinal se reduce prácticamente a la mitad del tiempo estimado en el caso del estilo de vida europeo. Asimismo, y en los últimos años, las sociedades occidentales han visto crecer el número de niños y adolescentes afectados por esta dolencia. Un crecimiento cuyo origen reside fundamentalmente en la sustitución de la fruta como postre, en la proliferación de las comidas rápidas, ricas en grasas saturadas y escasas en fibra, acompañadas normalmente por bebidas carbonatadas que sustituyen al agua.

Diversos estudios han revelado la aparición de sus síntomas cada vez más tempranas, afectando tanto a niños como a adolescentes, por lo que buscar soluciones eficaces se convierte en nuestros días en un imperativo. A esto hay que añadir su especial incidencia en aquellas personas que siguen dietas de adelgazamiento desequilibradas, caracterizadas por la práctica ausencia de grasas y fibra. El estreñimiento se asocia a problemas de anorexia, pero también a otros muchos factores como el trabajo de oficina o la conducción continuada de vehículos, donde las personas están obligadas a pasar muchas horas sentadas. A mayor número de factores detectados en un individuo, mayores probabilidades de que el afectado sufra estreñimiento.


Antioxidante de nuestras celulas y protección de la piel

La oxidación de nuestras células debido a la acción de los radicales libres provoca el envejecimiento de la piel. Para retrasar este proceso natural, debemos incluir en nuestra alimentación, productos ricos en antioxidantes. La vitamina C, la vitamina E y el betacaroteno son tres magníficos antioxidantes, pero también desempeñan esta función minerales como el cobre, el magnesio o el zinc
Con objeto de descubrir los productos alimenticios con mayor porcentaje de antioxidantes, destaca una investigación científica que realizó un listado basándose en el estudio de más de mil alimentos diferentes.Contra todo pronóstico, la nuez se subió al primer puesto del podio.Por delante de otros antioxidantes de gran fama como la naranja, el tomate o la zanahoria, la nuez resultó tener 20,97 unidades de antioxidantes por cada 100 gramos.
Por si esto fuera poco, estudios desarrollados por la prestigiosa Universidad de Harvard han demostrado que el consumo periódico de este saludable fruto seco, ayuda a reducir el riesgo de desarrollar diabetes del tipo 2 en un 27% consumiendo una pequeña cantidad cinco veces por semana.

La prueba que se realizó puso de relieve el gran poder de las grasas insaturadas contenidas en las nueces, además de magnesio y fibra. Según este estudio, las nueces pueden aumentar la capacidad del organismo humano para utilizar la insulina y regular los niveles de glucosa. Asimismo, los azúcares de las nueces son tolerados por los que sufren diabetes
Un equipo de científicos noruegos y estadounidenses ha descubierto que las nueces son el alimento de origen vegetal y de consumo común que más antioxidantes contiene, muy por encima de las cantidades presentes en otros alimentos que hasta ahora se consideraban los más ricos en estos componentes, como las naranjas, espinacas, zanahorias o tomates. El estudio ha analizado más de mil alimentos diferentes y ha establecido un listado de 124 alimentos vegetales con mayor cantidad de antioxidantes.

El trabajo, que ha sido publicado en la revista de la Sociedad Americana para las Ciencias de la Nutrición, se ha centrado en analizar la cantidad de antioxidantes presentes en los alimentos de origen vegetal, tales como frutas, verduras, hortalizas, legumbres, cereales, aceites vegetales y semillas, con el fin de determinar cuáles son los más ricos en estos componentes. En concreto, los estudios han señalado que las nueces poseen 20,97 unidades de antioxidantes por cada 100 g, veinte veces más que la cantidad presente en las naranjas (1,14), espinacas (0,98), zanahorias (0,04) o tomates (0,31). El primer alimento de la lista es el fruto del escaramujo.

El estudio, que ha sido realizado por especialistas del Instituto de Investigación en Nutrición de la Facultad de Medicina de la Universidad de Oslo bajo la dirección de Rune Blomhoff, indica que los principales componentes antioxidantes presentes en las nueces son la vitamina E, los polifenoles y los oligoelementos, selenio, cobre, zinc y magnesio. Estos últimos podrían beneficiar, según Sheila West, de la Universidad de Pensilvania, a la función endotelial, ya que ayudarían a prevenir el proceso de oxidación celular que conduce a la enfermedad cardíaca, aunque por el momento están en estudio.

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Otro de los interrogantes acerca de las nueces es si su contenido en grasas produce, o no, una aumento del peso corporal. Según Joan Sabaté, del Departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Loma Linda, en California, “en los estudios realizados con nueces no se ha producido un aumento de peso en los participantes”. El estudio publicado en la revista “International Journal of Obesity” indica que las personas que siguen una dieta mediterránea que incluye grasas consideradas saludables, entre ellas las de los frutos secos como las nueces, consiguen perder peso y mantenerlo durante mayor tiempo que aquéllas que llevan una dieta baja en cualquier tipo de grasa. Según los expertos, “los resultados de los estudios sugieren que, cuanto más apetecibles sean los alimentos, mayor será el éxito del plan de adelgazamiento, incluso si éste incluye cantidades moderadas de grasa”.

Otros efectos
Además de reducir el colesterol y por consiguiente disminuir las enfermedades cardiovasculares, algunos investigadores han estudiado también los efectos de las nueces y otros frutos secos en la prevención del cáncer, en el correcto desarrollo del feto durante el embarazo, para reforzar la memoria, para prevenir el insomnio… etc.


PLANTAS QUE CURAN : NOGAL (Junglans Regia)

Las nueces contienen un gran contenido calórico. En ellas se encuentra ese valor que buscamos tanto en épocas de mucho frío.
En invierno, es conveniente comer muchas nueces para aumentar la resistencia al mismo, junto con higos y frutas desecadas. Tal vez la naturaleza guarde algo del calor del verano aún cuando estén secas y tan necesario el abrigo interior de enfermedades como en el caso de las nueces.
Conviene consumir nueces durante todo el año para mantener sus propiedades curativas.
La nuez contiene vitaminas A – B – C – E , ademas de sales minerales, sustancias grasas y yodo natural.
La planta de nueces, o sea el nogal contiene propiedades curativas y ciertamente regenerativas de ciertas funciones del organismo. Además desde muy antiguo se ha utilizado sus hojas para preparar tinturas que se aplican a telas y al cabello, pues por su capacidad colorante matiza suavemente tanto las telas como el cabello blanco de canas, devolviendole su natural color sin ser agresivo al cuero cabelludo.
El té preparado con hojas de nogal es propicio y benéfico en:
Diabetes – Problemas estomacales como obstrucción – Problemas hepáticos – Anemia en personas de todas las edades – Desintoxica la sangre limpiandola de sus impurezas – Afecciones de la piel, como en el caso de acné – Llagas bucales – Mala circulación sanguínea – Problemas linfáticos – Poca actividad glandular – Debilitamiento físico generalizado – Tuberculosis ósea – Herpes – Flujo – Heridas supurantes – Inflamaciones oculares – Sabañones – Sífilis – Picaduras de insectos – Parásitos internos – Raquitismo – Icteria – Escrofulosis – Hemorroides – Etc.
El té puede emplearse tanto en forma externa como interna. Se prepara con hojas de nogal a razón de 30 gramos en un litro de agua. Hervir un litro de agua, colocar las hojas en un recipiente y echarle el agua hervida, se deja reposar por unos minutos y luego puede usarse para los casos de diabetes. Puede tomarse 2 tazas chicas del té por día, endulzando con miel o solo.
Para otros problemas la cantidad varia a 10 o 15 gramos de hojas de nogal por litro de agua preparada de la misma manera y puede usarse en gargarismos, problemas hepáticos, glandulares, etc.
Para hacer uso externo con hojas de nogal, estas mismas pueden preparase en cocimiento tambien, si tiene dudas en la diferencia que hay entre infusion y cocimiento. El cocimiento requiere una cantidad mayor de hojas que va de los 40 gramos a 500 gramos de hojas, según el caso. Por ejemplo, para hacer baños de asiento en casos de hemorroides se utilizan 40 gramos de hojas de nogal por litro de agua, hervir todo junto por espacio de 10 a 15 minutos, luego colar, dejar entibiar y usar.
Si se quiere hacer un baño de inmersion para limpiar y purificar la piel del cuerpo, puede hacerse hervir durante 10 a15 minutos, 300 gramos de hojas en 10 litros de agua, sino se puede hacer esta cantidad, hágase una cantidad menor de hojas por menos cantidad de agua, haciendo hervir el conjunto por espacio de 20 a 30 minutos, luego volcar en el agua de la bañera o tina, agregar agua tibia en cantidad necesaria y sumergirse por unos 20 minutos.
Un buen remedio para llagas externas o de la garganta consiste en obtener dos cucharadas del jugo de nueces verdes, mezclar con cinco cucharadas de miel y medio litro de agua. Con este preparado pueden hacerse gargarismos cuando se tenga problemas de llagas en la boca o problemas de la garganta. Asimismo, este remedio puede usarse en casos de heridas externas o problemas de hemorroides practicando fomentos tibios sobre la zona.
Para teñir los cabellos pueden hacerse hervir nueces verdes durante media hora, luego colar y agregar unas cucharadas de alcohol de 96 grados. Se deja entibiar y puede embotellarse. Con un peine pasarse el líquido todos los días al peinarse y en poco tiempo el cabello recuperará su color.

 

FLORES DE BACH :NOGAL (Juglans Regia)

 

Protege de influencias exteriores y ayuda en grandes cambios.

“Para los que tienen ideales y ambiciones bien definidos en la vida y los están llevando a cabo, pero que en algunas ocasiones se ven tentados de apartarse de sus propias ideas, propósitos y trabajo llevados por el entusiasmo, las convicciones o las sólidas opiniones de los demás. El remedio brinda constancia y protección frente a las influencias externas

Edward Bach

Las personas del tipo NOGAL es, en términos generales, segura de sí misma, con ideales y ambiciones bien definidos en la vida y desarrollada de acuerdo con sus propias leyes internas. No obstante, hay momentos en los que tiene que tomar decisiones trascendentales y es posible que se sienta insegura y débil frente a las circunstancias exteriores, que se convierten en un obstáculo.
El entusiasmo, la persuación o las fuertes opiniones de otros, ya sean los padres o los maestros que le obligan a ir en una determinada dirección, o de un amigo íntimo que pretende llevarle por el buen camino, o del cónyuge que le reprime espiritualmente, o incluso, hasta de la moral de una sociedad entera, pueden convertirse en una influencia poderosa frente a la que esta personalidad deberá fortalecerse para no ser vulnerable y poder mantener sus propias convicciones.
La Flor de Nogal da constancia, resolución y nos protege de las influencias externas. Está indicado para todos aquellos que tiene que decidirse a dar un paso adelante, romper con convencionalismos obsoletos, dejar atrás viejos límites y empezar desde cero. Es la flor caracterológica del embarazo, ya que desde el momento de la concepción hasta el parto, la embarazada está sujeta a transformaciones permanentes.

Las vibraciones de las flores de Bach ejercen una increíble influencia sobre los estados de ánimo negativos que cada uno de nosotros instala en su mente primero, trasladándolos luego a su cuerpo traducidos en malestares o enfermedades de todo tipo.

Edward Bach solía decir que los remedios florales no curan atacando la enfermedad, sino llenando nuestro cuerpo con la maravillosa vibración de nuestra Naturaleza Superior.

Cada ser tiene su misión de vida, y para alcanzarla debe atravesar diferentes experiencias.Para la mayoría de las personas la vida transcurre en avances y retrocesos permanentes en busca del bienestar o la paz interior.Sin embargo a veces, alcanzarlos parece una utopía, ya que las situaciones diarias e influencias negativas provenientes del medio externo nos hacen sentir que se alejan cada vez más de nuestras manos. Por cierto es mucho más fácil buscar las causas de fracaso o desilusión fuera de nosotros que responsabilizarnos por nuestros actos y entender que somos lo que pensamos.

Es en este punto donde entran en acción las flores de Bach. Las vibraciones que ellas producen transforman los pensamientos tornándolos positivos y conectándonos con nuestro Ser Espiritual, para el que no pueden existir ni miedos, duda, abatimiento ni ningún otro defecto que la mente sea capaz de introducir en el Alma.

El Dr. Bach clasificó en 7 arquetipos de estados mentales negativos, los 38 remedios florales por él descubiertos. Hoy nos ocuparemos de La Flor de Nogal.

El nogal es símbolo de renovación y cambios. Su rol simbólico afecta todas las etapas de transformación del ser humano, desde el nacimiento hasta la muerte pasando por todas las etapas de cambios biológicos (pubertad, adolescencia, menopausia, enfermedad, vejez, etc.). En algunas de ellas no nos permitimos disfrutar de aquello que la vida nos ofrece de diferente ante la imposibilidad de adaptarnos completamente a la nueva situación.

Se puede identificar con facilidad a las personas que necesitan esta flor, porque a pesar de estar buscando el viraje en sus vidas o de sentirlo como algo inevitable, tienen dificultad para dejar de lado viejos mandatos internos, ideas preconcebidas y prejuicios.

Ya sea que se trate de un movimiento en el camino de evolución o en la vida cotidiana, el avance o la pronta respuesta a la modificación que deba realizarse podrían verse trabadas mientras el individuo sienta la imposibilidad de desprenderse definitivamente de aquello que lo mantiene ligado a la situación anterior. Como la persona no está nostálgica de lo que ha dejado, ni extraña aquello que ha dejado atrás, la mayor parte de las veces no comprende con claridad qué es lo que lo ata a lo viejo, pero aún así percibe que no puede asentarse en la nueva situación.

La Flor de Nogal da apertura, permitiendo una fácil adaptación a los cambios en momentos decisivos de la vida. Proporciona constancia para continuar con los propios ideales, evitando que ideas ajenas al propio pensar dominen la mente.

En otro orden de cosas, esta floral es muy útil para protegernos de las energías negativas de lugares a los que nos vemos obligados a acudir por cuestiones laborales o familiares (tribunales de justicia, cárceles, hospitales, etc.).

Este uso externo se extiende así mismo a las plantas que han sido atacadas por pestes, acáridos, bichos, etc. y sobre el pelaje de los animales con pulgas o parásitos: rociándolos diariamente por la mañana y la noche con La Flor de Nogal se evitará la reproducción del agente que la daña.

El maestro deberá siempre tener presente que su oficio consiste únicamente en ser agente que dé al joven guía la oportunidad de aprender las cosas del mundo y de la vida, de forma que todo niño pueda absorber conocimiento a su manera, y, si se le da libertad, pueda elegir instintivamente lo que sea necesario para el éxito de su vida. Una vez más, por tanto, no debe darse más que un cariñoso cuidado y guía para permitir al estudiante adquirir el conocimiento que requiere”.

Edward Bach

El Dr. Bach decía que “con La Flor de Nogal rompemos el hechizo”; era consciente que la influencia de otras personas o ideas ejerce un hechizo sobre nuestra mente e impide circunstancialmente, el desarrollo del verdadero Yo. E insistía permanentemente en la necesidad de ” negarnos a ser esclavos de la codicia que nos impulsa a dominar a los demás” y “de estimular en nosotros el arte de dar y desarrollarlo asa que con su sacrificio lave cualquier huella de acción adversa”.

Así una persona inestable o hipersensible, se fortalece y toma consciencia de que es artífice de su propio destino. Ayuda a tomar decisiones que tengan que ver con una modificación, a veces drástica, de un estado anterior conocido.

Bach dio un ejemplo del estado La Flor de Nogal positivo al abandonar toda su vida de éxito como médico para dirigirse al campo en busca de lo que su voz interior le pedía: la búsqueda de un nuevo modo de curar.

Es por ello que La Flor de Nogal es una excelente ayuda en situaciones de cambios internos como externos que impliquen una necesidad de adaptación: mudanza, cambio de domicilio, de lugar o país de residencia, divorcios, separación o fallecimiento de alguien cercano o aún para ayudar en la transición a otro plano, donde la persona necesita asumir el hecho de que debe abandonar su cuerpo físico.

La Flor de Nogal nos da paz y seguridad, nos hace imperturbables ante la influencia de quienes nos rodean y nos permite liberarnos de los lazos que nos mantienen atados al pasado, dándonos la oportunidad de adaptarnos a las transformaciones de las distintas etapas de la vida con constancia y determinación.

El momento en que nosotros le hayamos dado la libertad completa a todo lo que nos rodea, cuando ya no deseemos atar o limitar, cuando ya no esperemos nada de nadie, en ese momento nos encontraremos libre de todo el mundo: perderemos nuestros lazos, se romperán nuestras cadenas, y por primera vez en nuestra vida conoceremos la alegría exquisita de la perfecta libertad. libres de toda atadura humana, seremos siervos felices y dispuestos sólo para nuestro Ser Superior.

Edward Bach

Edward Bach escribió acerca de esta flor: -está indicada para todos aquellos que tienen que decidirse a dar un paso adelante, romper con convicciones obsoletas, dejar atrás viejos límites y restricciones y empezar desde cero.

Este remedio da constancia y proteje de las influencias externas a todos aquellos que tienen ideales y ambiciones definidas en la vida y que las están llevando a cabo, pero que en algunas ocasiones están tentados de desviarse de sus propias ideas, metas y trabajo, debido al entusiasmo, la persuasión o las fuertes opiniones de otros.

La Flor del Nogal es sumamente útil en etapas de cambio biológico, como nacimiento, dentición, destete, control de esfínteres, pubertad, menopausia, muerte, etc…

La Flor del Nogal ayuda también para cambios de trabajo, país, colegio, pareja, religión, o bien cuando como consecuencia de algún accidente o enfermedad debe producirse una adaptación a un nuevo tipo de vida.

Podemos definir a las personas del tipo nogal como seguras de sí mismas, de elevada sensibilidad, con objetivos claros y abiertas a nuevos horizontes espirituales.

No se dejan influenciar con facilidad, lo que ocurre es que hay momentos en la vida en que hay que tomar decisiones trascendentales que pueden representar una evolución personal importante. Es entonces cuando se dan cuenta de que conservan lazos que las atan al pasado, como por ejemplo una relación afectiva ya agotada, un trabajo obsoleto, etc.

Todas las grandes situaciones de transformación se caracterizan por un aumento de stress y una inestabilidad interior, que en el caso de la persona nogal puede llevar a la irresolución, la toma de este remedio “corta” con esta situación, aportando “decisión y constancia”.

Todas estas transiciones pueden resultar dolorosas psíquica y físicamente, debido a los pequeños arrepentimientos y rupturas emocionales, todo ello producto de viejas ataduras, asociaciones caducas y pensamientos antiguos.

Un ejemplo del estado positivo de Nogal lo constituye el propio Dr. Bach, ya que en los últimos años de su vida dejó todo atrás: el reconocimiento de la sociedad, la seguridad económica, las tradiciones de la medicina ortodoxa, todo su pasado profesional, para dedicarse sólo a su vocación interior.
Todo ello en condiciones económicas más precarias y soportando el desdén burlón de sus colegas.


GLOSARIO DE TÉRMINOS

El glosario de términos que exponemos a continuación pretende explicar algunas palabras o conceptos que aparecen en los textos publicados en la web.

Aceites
Compuestos procedentes de los vegetales o animales y que están formados en su mayor parte (90 a 95%) por triglicéridos, siendo otros de sus componentes: esteroles, tocoferoles, fosfoglicéridos, alcoholes grasos, etc. Los componentes minoritarios se eliminan en el proceso del refinado del aceite. En nuestro pais, es habitual denominar aceites a los compuestos descritos, que son líquidos a temperatura ambiente, denominando grasas a los que son sólidos a temperatura ambiente. Sólo consideraremos los aceites vegetales en nuestros textos.

Ácidos Grasos Saturados
Son aquellos en que en su estructura química poseen enlaces sencillos, o sea no tienen ni dobles ni triples enlaces. Un ejemplo de ellos es el Ácido Palmítico (hexadecanoico) con fórmula: CH3 – (CH2)14 – COOH.

Ácidos Grasos Monoinsaturados
Son aquellos que en su estructura química tienen un solo doble enlace. Un ejemplo de ellos es el Ácido Oleico (Octadecenoico) cuya fórmula es : H3C – (CH2)7 – CH = CH – (CH2)7 – COOH.

Ácidos Grasos Poliinsaturados
Son aquellos que en su estructura química tienen dos ó más dobles enlaces. Un ejemplo de ellos es el Ácido linolénico (octadecatrienoico) con fórmula: H3C – (CH2)4 – CH=CH-CH2-CH=CH-(CH2)7 –COOH.

Ácidos Nucleicos
Son polinucleótidos con un grupo éster fosfórico que une un Oxígeno (el 5´) de un nucleótido con el Oxígeno 3´de otro nucleótido.
Los ácidos nucleicos se clasifican en Ribonucleicos (ARN) o en Desixirribonucleicos (ADN) en función del carbohidrato que presenten.

Antioxidantes
Son un grupo de sustancias (tocoferoles, polifenoles) macronutrientes que tienen una acción reguladora y protectora del metabolismo del cuerpo humano (Vitamina E, Compuestos Fenólicos, Fitoestrógenos, Esteroles, Hidrocarburos).

Carbohidratos
Compuestos orgánicos importantísimos, compuestos por Carbono, Hidrógeno y Oxígeno. Forman parte importante de los seres vivos. Se clasifican en Monosacáridos, como la Glucosa; Disacáridos, como la Sacarosa, Trisacáridos, como la Rafinosa y Polisacáridos como el Almidón o la Celulosa. Se conocen más de 200 monosacáridos diferentes, pudiendo agruparse según el número de átomos de Carbono que poseen y según sean Aldosas o Cetosas.

Lípidos
Son biomoléculas orgánicas formadas principalmente por Carbono e Hidrógeno y, en porcentajes mucho más bajos, Oxígeno. Además pueden contener Nitrógeno, Fósforo y Azufre. También fueron denominados grasas. Son insolubles en agua. Son solubles en éter, benceno, tetracloruro de carbono, cloroformo, etc. Están formados por glicerol y ácidos grasos.

Omega-3
Son ácidos grasos poliinsaturados de aceites de pescado. Por su acción antioxidante participan en una cierta prevención de disfunciones arteriales y del envejecimiento. Son ω–3: Αcido α linolιnico (LLA), C 18: 3n; Αcido eicosapentanoico (EPA), C 20: 5n; Ácido docosahexanoico (DHA), C 22:6n.
Hay otro grupo de ácidos, llamados Omega–6 que tienen origen vegetal y son: Ácido linoleico (C 18: 2n); Ácido γ linolénico (C 18: 3n); Ácido dihomogama linolénico (C 20: 3n); Ácido araquidónico (C 20: 4n).
Las grasas saturadas aumentan el nivel de colesterol en la sangre. Las grasas insaturadas no producen este efecto.

Proteína
Palabra que proviene del griego y que significa “de importancia capital”. Son derivadas de los aminoácidos y tienen masas moleculares muy elevadas. Son los constituyentes principales del protoplasma. Una de las proteínas más sencillas, la Salmina, tiene una masa molecular de 8.000 dalton, la hemoglobina tiene una masa molecular de 69.000 dalton, el fibrinógeno 500.000 dalton y las proteínas virus la masa molecular es de varios millones de Dalton.
Se pueden clasificar en: proteínas fibrilares y proteínas globulares.
Las proteínas tienen un carácter coloidal, lo cual las hace permanecer en dispersión coloidal debido a las cargas eléctricas de sus partículas.
realmente son sustancias muy frágiles que pueden desnaturalizarse fácilmente mediante la adición de un poco de ácido o álcali, o simplemente, agitando una solución proteínica hasta formar espuma.
Durante la digestión, las proteínas se transforman en aminoácidos, que son absorbidos por la sangre de la cual pasan a los tejidos los cuales están formados en su mayor parte por proteínas.
Las proteínas no se acumulan en el organismo; se degradan, dando Nitrógeno que se elimina por la orina, heces y transpiración.
Algunos ejemplos de proteínas son: mioglobina, enzimas, tripsina, insulina, queratina, colágeno, etc…

Vitamina
La alimentación no quedaría equilibrada con el aporte único de proteínas, lípidos, hidratos de carbono y sales minerales en proporciones adecuadas. También es indispensable el suministro al organismo de pequeñas cantidades de otras sustancias llamadas vitaminas que, por otra parte, no aportan calorías a nuestro cuerpo.
Muy pocos alimentos contienen muy diversas vitaminas, por lo que es necesaria una alimentación variada para asegurar una provisión adecuada de ellas.
Las vitaminas se clasifican en: hidrosolubles y liposolubles. Son hidrosolubles las vitaminas del complejo B, C y P, siendo liposolubles las A, D, E y K.
Las vitaminas deben ser aportadas al organismo a través de los alimentos de nuestra dieta ya que éste no las sintetiza (excepto la vitamina D).
Vitamina A. Llamada también retinol, es suministrada por los alimentos de origen animal (aceites de hígado de peces) y se almacena en el hígado en su casi totalidad.
Es una gran protectora de la vista y de la piel. La dificultad del ojo en recuperar la visión normal tras el deslumbramiento de los faros de los automóviles es debida a la falta de Vitamina A. Asegura la hidratación de la piel y de las mucosas así como su flexibilidad.
Complejo vitamínico B. Está formado por gran cantidad de vitaminas, como: B1 o Tiamina; B2 o Riboflavina; B3 o PP o Nicotinamida; B4 o Adenina; B5 o Ácido Pantoténico; B6 o Piridoxina o Adermina; B7 o I o Mesoinositol; B8 o Biotina; B9 o Ácido Fólico; B10 o H2; B11 u O; B12 o Cianocobalamina; B13 o Ácido orótico; B14 o Xantopterina; B15 o Ácido pangámico.
La descripción de cada una de ellas, así como sus propiedades, se aparta de los límites de este glosario, por lo que podrán ser motivo de explicación en detalle en textos posteriores.
Vitamina C o Ácido Ascórbico. Es una de las más importantes y su necesidad, en cantidad, es de las más elevadas. Curiosamente todos los animales son capaces de sintetizarla, excepto el hombre, el mono y el cobaya.
Todos los vegetales la contienen, en especial los de tejidos muy coloreados verdes y rojos (frutas y verduras). Pero, aunque todos los vegetales la contienen, no todos son muy ricos en ella (las setas, algunas manzanas y las endibias, contienen muy poca).
Es antioxidante, por lo que ayuda a proteger los ácidos grasos poliinsaturados de las membranas celulares y desempeña un papel de primer orden en la síntesis del colágeno, participando en la formación y mantenimiento de todos los tejidos en los que éste interviene.